La cultura organizacional actual enfatiza la efectividad con base en la resolución inmediata de problemas. Si bien es comprensible la expectativa de actuar con prontitud, existen situaciones que ameritan un análisis más profundo, así como la comprensión y asimilación de los criterios para lograr la alineación del equipo. Una herramienta que facilita este proceso es el uso de preguntas adecuadas en cada circunstancia.
El arte de realizar las preguntas apropiadas permite alcanzar respuestas consistentes. Por el contrario, la carencia de preguntas o respuestas a preguntas equivocadas conlleva conclusiones superficiales o erradas.
Existen diversos tipos de preguntas según el objetivo que se quiere alcanzar:
- Preguntas clarificadoras: Ayudan a entender lo que se nos ha transmitido, expandir la comprensión de lo que no sabemos.
- Preguntas exploratorias: Buscan evaluar si las respuestas dadas se pueden aplicar en contextos diferentes y analizar lo que está detrás de la propuesta. Una solución que ha funcionado en un tipo de situaciones puede no aplicar a la realidad presente.
- Preguntas desafiantes: Tratan de ir a la raíz de las causas o problemas para evaluar si la solución planteada es suficientemente consistente.
- Preguntas englobantes: Buscan relacionar diversas variables e integrarlas en un contexto más amplio del presentado.
- Preguntas formativas: En vez de proporcionar la respuesta inmediata a la inquietud del colaborador, se repregunta la inquietud, impulsando a la persona a descubrir la respuesta por sus propios medios, dando si fuera necesario algunas luces u orientaciones para buscar las respuestas.
Existen líderes que enseñan o hablan más que lo que escuchan o preguntan, convirtiéndose en una especie de gurús que se creen indispensables o los únicos capaces de entender la realidad sin involucrar o formar a su equipo de trabajo. Un liderazgo que busca el desarrollo de las personas en vez de dar recetas o buscar simplemente resolver los problemas de los demás plantea preguntas adecuadas para que sean los miembros del equipo que encuentren soluciones interiorizando los criterios que están en el fondo y puedan en el futuro tomar decisiones por ellos mismos.
Autor: Carlos Muñoz
Consultor en desarrollo humano, cultura organizacional y responsabilidad social con expertise en dinámicas de empresas familiares.